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Castillo de Kilberry

R88R+922 Tarbert, Reino Unido

Una residencia histórica frente al Sound of Jura

El castillo de Kilberry se encuentra al oeste de la pequeña localidad de Kilberry, en la costa de Knapdale, dentro de la región escocesa de Argyll y Bute. Desde su emplazamiento domina el Sound of Jura y el paisaje marítimo que separa la península de las islas de Jura, Islay y Gigha.

Su aspecto actual corresponde principalmente a una residencia señorial del siglo XIX, aunque el edificio conserva cimientos y fragmentos de los muros de una casa-torre anterior. Estas estructuras medievales y modernas quedaron ocultas en gran medida tras las reconstrucciones y ampliaciones posteriores, por lo que resulta difícil determinar con precisión la forma y la fecha del castillo primitivo.

Las tradiciones sobre la primera casa-torre

La fundación del castillo suele situarse en 1497, fecha grabada en una piedra colocada sobre la entrada. También se ha afirmado que en 1513 la fortaleza fue saqueada e incendiada por un pirata inglés llamado capitán Proby. Sin embargo, ambas noticias proceden de inscripciones reutilizadas o talladas durante las reformas del siglo XIX, por lo que los especialistas consideran que deben interpretarse con cautela.

Los estudios arqueológicos proponen una evolución más gradual. Es posible que existiera inicialmente una torre rectangular, ampliada después hasta formar una construcción en forma de L, probablemente durante el siglo XVI o alrededor de 1600. Un dintel documentado en antiguos dibujos llevaba la fecha de 1545 —o quizá 1595—, pero las transformaciones posteriores impiden establecer una cronología definitiva.

De los MacMurachie a los Campbell de Kilberry

Antes de la consolidación del castillo, las tierras de Kilberry pudieron pertenecer a los MacMurachie, una familia vinculada a los señores de las Islas. La tradición relaciona con este linaje algunas de las lápidas medievales conservadas en la finca, entre ellas las que representan guerreros armados.

Con el avance de la autoridad de los condes de Argyll, la propiedad pasó a una rama del clan Campbell, cuyos miembros terminaron siendo conocidos como los Campbell de Kilberry. La casa-torre se convirtió en el centro de una finca desde la que podían controlarse las tierras y los caminos costeros del oeste de Knapdale.

La guerra llega a la finca de Kilberry

Durante las guerras de los Tres Reinos, en la década de 1640, las fuerzas realistas de Alasdair MacColla penetraron en los territorios dominados por los Campbell. La tradición sostiene que el castillo sufrió un asedio, aunque la documentación disponible permite confirmar con mayor seguridad otro episodio ocurrido en la propia finca.

Los Campbell incendiaron deliberadamente la iglesia parroquial medieval situada cerca del castillo para impedir que las tropas realistas la utilizaran como posición defensiva. La iglesia desapareció con el tiempo, pero sus cruces y monumentos funerarios fueron conservados y acabarían formando la actual colección de piedras esculpidas de Kilberry.

El incendio que transformó el antiguo castillo

En 1772, un incendio accidental destruyó gran parte de la casa-torre. El edificio fue reparado de manera provisional y continuó utilizándose, aunque nunca recuperó por completo su antigua configuración. Los planos realizados después del incendio constituyen hoy una de las principales fuentes para conocer el aspecto de la construcción anterior.

La transformación definitiva comenzó en 1844, cuando John Campbell de Kilberry encargó al arquitecto Thomas Brown la reconstrucción de la residencia. El proyecto incorporó algunos muros y cimientos del castillo precedente dentro de una casa de dos plantas, ático y sótano, diseñada en estilo baronial escocés.

En 1873 se añadieron nuevas dependencias según un proyecto del estudio del arquitecto Charles Kinnear, de Edimburgo. El resultado fue un edificio de planta irregular, con hastiales escalonados, pequeñas torretas, cubiertas cónicas y una torre situada en el ángulo interior de la fachada. Estas intervenciones decimonónicas son las que determinan la imagen exterior actual de Kilberry.

Marion Campbell y las piedras esculpidas

Una de las últimas integrantes destacadas del linaje fue Marion Campbell, arqueóloga, historiadora y novelista nacida en 1919. Tras heredar la finca durante su infancia, dedicó buena parte de su vida al estudio y la protección del patrimonio arqueológico de Argyll.

En 1948, Marion Campbell trasladó al sótano del castillo las piedras procedentes de la antigua iglesia y solicitó que fueran puestas bajo protección estatal. Desde 1951 se exhiben en un refugio construido cerca de la entrada de la finca. La colección reúne 26 piezas, entre ellas marcadores funerarios paleocristianos, lápidas medievales de la tradición artística de las Highlands occidentales y fragmentos de antiguas cruces, incluida la conocida como cruz de Kilberry.

Un castillo privado en proceso de restauración

El castillo de Kilberry está protegido como edificio histórico de categoría B desde 1971. Se trata de una propiedad privada y no funciona como monumento visitable. La finca está llevando a cabo una restauración integral del edificio, cuya finalización está prevista actualmente para 2028, con el propósito de devolverle su función de residencia familiar.

Las piedras esculpidas de Kilberry, en cambio, permanecen bajo el cuidado de Historic Environment Scotland y pueden visitarse durante todo el año. El refugio que las protege se encuentra próximo a la entrada de la finca, sin necesidad de acceder a las zonas privadas que rodean el castillo.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland: Kilberry Castle, LB18277

Trove: Kilberry Castle

Historic Environment Scotland: piedras esculpidas de Kilberry

Sitio oficial de Kilberry Castle & Estate