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Palacio de Linlithgow

Kirkgate, Linlithgow EH49 7AL, Reino Unido

El Palacio de Linlithgow se alza sobre una colina junto al lago del mismo nombre, en la histórica ruta que comunicaba Edimburgo con Stirling. Durante los siglos XV y XVI fue una de las principales residencias de los monarcas escoceses. Aunque sus torres y parapetos le confieren una apariencia fortificada, fue concebido fundamentalmente como residencia cortesana y símbolo de la autoridad real, no como una fortaleza militar.

El entorno conserva indicios de una ocupación humana muy anterior al palacio. Dos de los islotes del lago han sido identificados como probables crannogs prehistóricos. También se han descubierto fragmentos de cerámica romana y posibles zanjas de aquella época, aunque estas evidencias no permiten afirmar que el lugar permaneciera ocupado de forma continuada desde el periodo romano.

En el siglo XII ya existían en Linlithgow una residencia real y una iglesia de piedra. Las fuentes documentales indican que los reyes escoceses utilizaban el lugar al menos desde el reinado de David I. Su posición, aproximadamente a medio camino entre Edimburgo y Stirling, lo convirtió en una parada habitual para la corte y favoreció el crecimiento de la población medieval.

Durante las guerras de independencia de Escocia, Eduardo I de Inglaterra pasó el invierno de 1301-1302 en Linlithgow. El monarca inglés reparó la residencia existente y la rodeó con una empalizada y un foso que incorporaban la iglesia de San Miguel dentro del perímetro defensivo. Este recinto fortificado, conocido como the Peel, servía para proteger las comunicaciones y los suministros entre Edimburgo y Stirling.

En 1313, la fortificación fue recuperada para Roberto I de Escocia. La tradición atribuye su captura a William Bunnock, quien habría introducido hombres armados ocultos bajo el heno de un carro, aunque los detalles del episodio proceden de relatos posteriores. Después de la conquista, las defensas levantadas por los ingleses fueron desmanteladas.

Un gran incendio destruyó en 1424 la antigua residencia real, la iglesia parroquial y buena parte de la población. Jacobo I inició entonces la construcción del palacio que ha llegado hasta nuestros días. La primera fase comprendió principalmente el ala oriental, concebida como un gran bloque de representación levantado sobre amplios sótanos.

El conjunto fue ampliado durante los reinados posteriores. Jacobo III construyó la mayor parte del ala meridional y parte de la occidental. Jacobo IV completó el ala occidental, añadió la capilla y dotó al patio de buena parte de su carácter arquitectónico. De este modo, el palacio adquirió su característica planta cuadrangular, organizada alrededor de un patio central.

Jacobo V, nacido en el palacio el 10 de abril de 1512, impulsó una importante remodelación renacentista durante la década de 1530. La entrada principal se trasladó al lado meridional, se construyó una nueva portería y se instaló en el patio una elaborada fuente de piedra, terminada hacia 1538. Decorada con figuras, escudos y motivos alegóricos, constituye uno de los elementos más destacados del conjunto.

Linlithgow fue también una importante residencia para las reinas de la dinastía Estuardo y funcionó como una especie de guardería real. El 8 de diciembre de 1542 nació aquí María Estuardo, probablemente en la antigua ala norte. La futura reina permaneció en el palacio durante sus primeros meses de vida antes de ser trasladada al castillo de Stirling.

Después de que Jacobo VI de Escocia heredase el trono inglés en 1603, la corte se estableció principalmente en Inglaterra y Linlithgow perdió buena parte de su función residencial. El deteriorado ala norte se derrumbó en 1607. Tras el regreso del rey a Escocia en 1617, fue reconstruida entre 1618 y 1624 por el maestro de obras William Wallace, quien le proporcionó su monumental fachada renacentista hacia el patio. Carlos I fue el último monarca que se alojó en el palacio, en 1633.

Durante la invasión de Escocia encabezada por Oliver Cromwell, las tropas inglesas ocuparon Linlithgow en 1650 y adaptaron el recinto para su defensa. Probablemente levantaron una muralla y otras obras de tierra siguiendo parte del perímetro utilizado por Eduardo I. Estas defensas fueron desmontadas en 1663.

En septiembre de 1745, durante el último gran levantamiento jacobita, Carlos Eduardo Estuardo visitó brevemente Linlithgow, aunque acampó con su ejército fuera de la población y no pasó la noche en el palacio. A comienzos de 1746, el edificio fue utilizado como alojamiento por tropas gubernamentales. Al abandonar estas el recinto el 1 de febrero, se produjo un incendio que destruyó sus cubiertas y arruinó los interiores. No se conoce con certeza si el fuego fue accidental o provocado.

El palacio nunca volvió a ser habitable. En 1874 quedó bajo la tutela de la Oficina de Obras y durante los siglos XIX y XX se realizaron diversas campañas de consolidación. Actualmente se conserva como una imponente ruina sin cubierta y se encuentra bajo el cuidado de Historic Environment Scotland. El palacio, el lago, el parque real y los restos arqueológicos circundantes forman el monumento protegido Linlithgow Palace, Peel and Royal Park.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland: Linlithgow Palace, Peel and Royal Park, SM13099

Historic Environment Scotland: historia del Palacio de Linlithgow

Historic Environment Scotland: información para la visita

Trove / National Record of the Historic Environment: Linlithgow Palace

Linlithgow Palace — síntesis y bibliografía complementaria