Castillo de MacDuff
East Wemyss, Kirkcaldy KY1 4RT, Reino UnidoUna fortaleza sobre las cuevas de Wemyss
El castillo de MacDuff, conocido en inglés como Macduff’s Castle, ocupa un promontorio de arenisca próximo a East Wemyss, en la costa de Fife. Sus ruinas dominan el fiordo de Forth y se alzan inmediatamente por encima de las cuevas de Wemyss, un conjunto arqueológico conocido por sus grabados pictos y por una ocupación humana que se remonta a varios milenios.
El emplazamiento permitió controlar visualmente un amplio sector de la costa y convirtió el castillo en una visible manifestación de poder. Sin embargo, el edificio que contemplamos actualmente no fue obra directa de los MacDuff: las estructuras conservadas pertenecen principalmente a las familias Wemyss y Colville, que transformaron la residencia entre finales del siglo XIV y comienzos del XVII.
El recuerdo de los condes MacDuff de Fife
El lugar se encuentra tradicionalmente relacionado con la familia MacDuff, cuyos miembros ejercieron como mormaers y condes de Fife entre los siglos XI y XIV. Es posible que existiera aquí una fortificación anterior, pero no se ha identificado ninguna construcción que pueda fecharse con seguridad en el siglo XI. El propio nombre «castillo de MacDuff» parece haberse popularizado después de que dejara de utilizarse como residencia; durante su etapa de ocupación fue conocido principalmente como el castillo o mansión de Easter Wemyss.
Las crónicas familiares relatan que Eduardo I de Inglaterra fue recibido en las tierras de sir Michael Wemyss en 1304. Cuando este apoyó posteriormente a Roberto Bruce, el monarca inglés ordenó en 1306 devastar sus propiedades. El episodio pertenece a la historia de la familia y sus dominios, pero no demuestra que el castillo de piedra descrito en algunas narraciones ya existiera con su configuración posterior, pues la fase arquitectónica más antigua reconocible se fecha a finales del siglo XIV.
Una residencia de los Wemyss alrededor de un patio
Durante el siglo XIV, las tierras de Easter Wemyss pertenecían a la familia Wemyss. La primera estructura identificable del castillo fue una torre de entrada levantada a finales de aquella centuria en el sector nororiental. Su planta baja estaba atravesada por un paso abovedado que conducía al patio, mientras que el primer piso contenía un gran salón cubierto por una bóveda de cañón.
En el siglo XV, el gran salón fue transformado en cocina. Para entonces, los dominios orientales y occidentales de Wemyss habían quedado separados y Easter Wemyss se encontraba en manos de la familia Livingstone. La rama principal de los Wemyss estableció su residencia en el cercano castillo de Wemyss, construido en Wester Wemyss.
Los Colville transforman la antigua fortaleza
Después de pasar por los Livingstone y por sir James Hamilton de Finnart, la baronía fue intercambiada en 1530 con sir James Colville de Ochiltree. Durante la primera mitad del siglo XVI, los Colville remodelaron profundamente el conjunto. Levantaron la gran torre suroccidental y construyeron entre las dos torres una nueva crujía de acceso, bloqueando probablemente el antiguo paso medieval.
La torre suroccidental, principal elemento conservado, se eleva actualmente hasta cuatro plantas. Fue construida con sillares de arenisca y dispone de una planta baja abovedada y de una escalera de caracol alojada en una torreta circular saliente. La crujía que la comunicaba con la torre medieval tenía dos pisos sobre el acceso abovedado, una cubierta de madera y un paseo defensivo almenado sobre ménsulas.
Artillería, talleres y espacios domésticos
Entre finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, el castillo quedó rodeado por un recinto amurallado adaptado al uso de armas de fuego. En sus lienzos se abrieron troneras de boca ancha para pequeñas piezas de artillería y se levantaron torrecillas circulares en los ángulos. Las construcciones que rodeaban el patio pudieron alojar establos y talleres, mientras que la crujía situada junto a la torre suroccidental parece haber albergado una panadería y una fábrica de cerveza.
El castillo también aprovechaba las cercanas cuevas de Wemyss. La llamada Well Cave pudo servir como fuente de agua dulce y habría estado comunicada con la fortaleza mediante una poterna y una escalera exterior. La Doo Cave fue reutilizada como palomar, y otro palomar circular se levantó en la costa, aunque terminó desapareciendo por la erosión marina durante el siglo XX.
El regreso de los Wemyss y los últimos años de ocupación
En 1637, sir John Wemyss de West Wemyss compró Easter Wemyss a lord Colville de Culross. Las propiedades orientales y occidentales quedaron reunidas en 1651 dentro de una única baronía de Wemyss. El castillo todavía podía utilizarse como residencia en la segunda mitad del siglo XVII: durante la epidemia de peste de 1666, Jean Wemyss, condesa de Sutherland, solicitó que sus hijos fueran alojados allí para mantenerlos alejados de Edimburgo.
Después de esta etapa, el edificio fue perdiendo su función residencial y comenzó un prolongado proceso de abandono. La crujía central se había derrumbado antes de 1838, mientras que la torre nororiental medieval fue demolida casi por completo en 1967. La erosión costera, la pérdida de cubiertas y el expolio de materiales contribuyeron a reducir el antiguo complejo a las ruinas visibles actualmente.
Una ruina protegida frente al fiordo de Forth
A pesar de las pérdidas, todavía pueden reconocerse la torre suroccidental, la torreta de escalera, parte de la crujía central, los cimientos de otras dependencias y varios tramos del recinto exterior con sus troneras. Estos restos permiten seguir la evolución de una residencia medieval transformada para responder a nuevas necesidades domésticas, representativas y defensivas.
El castillo de MacDuff está protegido como monumento de importancia nacional. Su interés no reside únicamente en los muros que permanecen en pie: bajo el terreno pueden conservarse estructuras pertenecientes a fases anteriores, dependencias auxiliares, fosos de desechos y objetos capaces de aportar nueva información sobre la vida cotidiana de sus habitantes.
La leyenda de la Dama Gris
La tradición local afirma que las ruinas están habitadas por una Dama Gris, identificada como Mary Sibbald, una mujer supuestamente condenada por robo que habría muerto en el castillo como consecuencia de su castigo. No se conoce documentación histórica que permita confirmar este relato, por lo que debe entenderse como parte del folclore asociado al lugar y no como un episodio demostrado de su historia.
Fuentes consultadas:
Historic Environment Scotland: Macduff’s Castle, SM13759, fuente principal para la arquitectura, cronología, protección y relación con las cuevas.
Historic Environment Scotland: antiguo registro LB16707, para la propiedad de los Wemyss, la etapa de los Colville y el episodio de 1666.
Trove: East Wemyss, Macduff’s Castle, para la identificación arqueológica y las denominaciones históricas.
Historic Environment Scotland: Wemyss Castle, para la separación entre Easter y Wester Wemyss.
Archaeology Scotland: Macduff’s Castle y las cuevas de Wemyss, como fuente arqueológica complementaria.
Save Wemyss Ancient Caves Society: plan de conservación de las cuevas, para el contexto histórico y paisajístico del conjunto.
Fuente inicial: https://www.greatscenicjourneys.co.uk/attraction/macduffs-castle-in-east-wemyss
Imagen destacada: greatscenicjourneys.co.uk