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Castro de Tap O' Noth

Rhynie, Huntly AB54 4HH

El castro de Tap o’ Noth es un extraordinario complejo fortificado situado sobre una montaña próxima a Rhynie, en Aberdeenshire. Su cima alcanza los 563 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en el segundo castro situado a mayor altitud de Escocia, después de Griam Beg, en Sutherland.

El yacimiento no corresponde a una única fortaleza construida y destruida en un mismo periodo. Comprende al menos dos grandes recintos de épocas diferentes: una fortificación vitrificada de la Edad del Hierro en la cima y un enorme asentamiento fortificado posterior que se extendía por las laderas.

La fortaleza vitrificada de la cima

El recinto superior presenta una forma alargada u ovalada y encierra una superficie de aproximadamente 0,26 hectáreas. Su espacio interior mide al menos 85 metros de noroeste a sureste por unos 30 metros de anchura, aunque algunas descripciones antiguas redondean estas dimensiones a 100 por 30 metros.

Estaba protegido por una enorme muralla de piedra que tenía entre seis y ocho metros de grosor. Actualmente se conserva como un gran anillo de piedras y escombros, con sectores que alcanzan varios metros de altura. El acceso visible en el extremo oriental probablemente fue abierto o modificado por los antiguos canteros y no puede identificarse con seguridad como la entrada original.

En el interior existe una gran cavidad interpretada tradicionalmente como una cisterna, de unos 2,2 metros de profundidad. También se reconocen dos pequeños terraplenes separados por un foso y posibles restos de construcciones circulares, aunque su relación cronológica con la fortaleza vitrificada todavía no está completamente aclarada.

La vitrificación de la muralla

Numerosos bloques de la muralla superior aparecen agrietados, deformados o fusionados por temperaturas extremadamente elevadas. Este proceso, conocido como vitrificación, se produjo cuando ardieron las estructuras de madera que reforzaban el interior de la muralla, posiblemente con la ayuda de grandes cantidades adicionales de combustible.

Los experimentos arqueológicos han demostrado que la vitrificación no era un método eficaz para fortalecer una fortificación. El calor deformaba las caras de la muralla, debilitaba su núcleo y provocaba importantes derrumbes.

Las investigaciones actuales consideran probable que el incendio fuese deliberado. Sin embargo, resulta imposible determinar si se produjo durante una conquista, como consecuencia de un conflicto interno o mediante una ceremonia destinada a clausurar simbólicamente el lugar. La piedra vitrificada no demuestra por sí sola que el castro fuese destruido durante una batalla.

Las dataciones por radiocarbono sitúan la actividad de esta fortaleza superior entre el siglo V a. C. y finales del siglo III o comienzos del II a. C.. Por tanto, fue construida y abandonada varios siglos antes del gran asentamiento picto que posteriormente ocupó las laderas.

El gran recinto de las laderas

Una segunda muralla, mucho más extensa y actualmente reducida a un terraplén bajo y discontinuo, rodeaba buena parte de la montaña. Las mediciones más recientes calculan que encerraba aproximadamente 16,75 hectáreas, aunque algunos registros arqueológicos anteriores le atribuyen hasta 21 hectáreas.

La muralla estaba formada por un núcleo de grandes piedras y probablemente contaba con una empalizada de madera. Se han identificado varias posibles entradas originales y una extensa red de caminos que comunicaba las diferentes zonas de la ladera con la cima.

Las prospecciones aéreas, la fotogrametría y los levantamientos mediante escáner láser han permitido reconocer más de 800 posibles plataformas de viviendas. La mayoría mide entre cuatro y ocho metros de diámetro y muchas aparecen organizadas en grupos alrededor de construcciones mayores, lo que podría reflejar alguna forma de organización familiar o jerarquía social.

Estas plataformas no han sido excavadas en su totalidad. Solamente se han investigado algunas mediante sondeos, por lo que no puede asegurarse que las más de 800 casas estuvieran ocupadas simultáneamente. La conocida cifra de hasta 4.000 habitantes es una estimación máxima obtenida al asignar cuatro o cinco personas a cada plataforma, no un recuento arqueológico demostrado.

El asentamiento picto

Las excavaciones indican que las primeras viviendas comenzaron a instalarse en las laderas durante el siglo III d. C.. La gran muralla inferior parece haber sido construida principalmente durante los siglos V y VI, y algunas plataformas siguieron añadiéndose después. La actividad se prolongó hasta finales del siglo VI o comienzos del VII.

Esta cronología sitúa el asentamiento durante la etapa de formación de los reinos de los pictos. Con casi 17 hectáreas, Tap o’ Noth es actualmente considerado el mayor castro de época altomedieval confirmado en Gran Bretaña, aunque no es el castro escocés más extenso de cualquier periodo: Eildon Hill North supera ligeramente su superficie.

Tap o’ Noth formaba parte de un paisaje político más amplio cuyo centro se encontraba en el valle de Rhynie. Allí se han descubierto residencias de élite, enterramientos, piedras con símbolos pictos y talleres dedicados a la producción de objetos metálicos de gran calidad. El conjunto parece haber constituido un importante centro regional de poder y organización social.

Objetos e intercambios

Las viviendas excavadas proporcionaron cerámica hecha a mano, fragmentos de crisoles y moldes para trabajar metales, escoria de hierro, cuentas de vidrio y diferentes utensilios domésticos. Algunos hogares conservaban huesos animales quemados y evidencias de actividades artesanales desarrolladas dentro de las casas.

También aparecieron cerámicas y vidrios de origen romano o continental. Entre los hallazgos destacan trece pequeños fragmentos pertenecientes al menos a un ánfora mediterránea tardorromana del tipo LRA1. Estas ánforas se empleaban habitualmente para transportar productos como vino o aceite, aunque no es posible determinar qué contenía concretamente el recipiente llegado a Tap o’ Noth.

La presencia de ánforas, vidrio romano y otros objetos importados demuestra que sus habitantes participaban en redes comerciales de larga distancia. No obstante, los hallazgos más excepcionales relacionados con vino mediterráneo, recipientes procedentes de Francia y producción especializada de metales se concentran principalmente en el complejo aristocrático del valle de Rhynie y no exclusivamente en la cima de la montaña.

Investigaciones arqueológicas

La fortaleza era conocida al menos desde el siglo XVIII. En 1886, James Macdonald abrió una sección en la muralla superior, aunque sus trabajos proporcionaron escasa información sobre la cronología y la ocupación del recinto.

Las plataformas de las laderas comenzaron a documentarse sistemáticamente durante el siglo XX. Entre 2015 y 2022, el proyecto Northern Picts de la Universidad de Aberdeen realizó levantamientos mediante LiDAR, fotogrametría, prospecciones aéreas y diferentes campañas de excavación.

Estos trabajos permitieron diferenciar la fortaleza prerromana de la cima y el gran asentamiento picto posterior. Los resultados definitivos fueron reunidos en 2026 en la monografía Rhynie, A Powerful Place of Pictland, publicada por la Society of Antiquaries of Scotland.

Protección y acceso

Tap o’ Noth está protegido como monumento planificado SM63. Fue incorporado al registro de monumentos protegidos el 18 de agosto de 1882, lo que refleja el temprano reconocimiento de la importancia arqueológica de sus murallas vitrificadas.

Existe un pequeño aparcamiento señalizado al final de un estrecho camino que parte del lado septentrional de la A941, aproximadamente dos kilómetros al oeste de Rhynie. Desde allí, una ruta marcada asciende atravesando terrenos de pastoreo y diferentes puertas hasta alcanzar la fortaleza superior.

El recorrido habitual de ida y vuelta tiene unos cinco kilómetros, salva cerca de 294 metros de desnivel y suele requerir entre dos y dos horas y media. La subida es constante y la cima está muy expuesta al viento, la lluvia, la niebla y los cambios repentinos de temperatura.

Se recomienda utilizar calzado de montaña, llevar ropa impermeable y disponer de un medio de orientación independiente del teléfono. También deben respetarse el ganado y las puertas de los campos. No se deben desplazar piedras, excavar, utilizar detectores de metales ni alterar los sectores vitrificados de la muralla.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland: Tap o’ Noth, SM63

Aberdeenshire Historic Environment Record: Tap o’ Noth Fort, MAB9970

Trove: Tap o’ Noth

Society of Antiquaries of Scotland: Rhynie, A Powerful Place of Pictland

Universidad de Aberdeen: descubrimientos en Tap o’ Noth

Universidad de Aberdeen: el centro de poder picto de Rhynie

Atlas of Hillforts of Britain and Ireland: Tap o’ Noth

Walkhighlands: ruta de ascenso a Tap o’ Noth